Ámsterdam, la encantadora capital de los Países Bajos, es una ciudad donde los canales, la historia y la cultura se mezclan de manera única. Desde sus pintorescas calles y coloridas fachadas hasta sus museos de renombre mundial y su animada vida urbana, ofrece un sinfín de experiencias para todo tipo de viajeros.
Seguid leyendo y os enseñaré los principales puntos de interés en la Ámsterdam...
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Ámsterdam es una ciudad vibrante de canales, cultura y libertad.
1.- CÓMO LLEGAR A ÁMSTERDAM
Llegar a la Ámsterdam es relativamente sencillo. La mejor forma es ir avión si viajamos desde cualquier parte de Europa:
Avión: Disponible desde varios países de Europa. La mejor opción.
Coche (de alquiler): Opción disponible en un road trip, y bastante habitual.
Metro: No disponible.
Bus: Disponible, pero no recomendable.
Tren: Disponible y habitual entre la gente joven con el Interrail.
Barco: Disponible, en un crucero por el mar del norte.
Ubicación de Ámsterdam
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2.- SEGURO DE VIAJE
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3.- PLAZA DAM
En esta plaza podréis admirar el elegante Palacio Real, la imponente Nieuwe Kerk (Iglesia Nueva), el curioso Museo de Cera Madame Tussauds y el histórico edificio de De Bijenkorf, uno de los grandes almacenes más prestigiosos del país. En el centro destaca el Monumento Nacional, un obelisco de 22 metros de altura erigido en memoria de los soldados holandeses caídos durante la Segunda Guerra Mundial. A su alrededor, tanto locales como viajeros se reúnen a diario para descansar, sacar fotos o simplemente disfrutar del ambiente.
Si llegáis a la hora del almuerzo o la cena, nada mejor que probar un clásico de la comida callejera neerlandesa. Podéis comprar un cucurucho de patatas fritas en Manneken Pis o Vlaams Friteshuis Vleminckx, dos de los puestos más famosos de la ciudad. Otra opción deliciosa son los tradicionales bocadillos de arenque fresco de Haring & Zo o Rob Wigboldus Vishandel, perfectos para disfrutar sentados en las escaleras del monumento mientras contempláis el bullicio de la plaza.
La Plaza Dam no solo es un punto de encuentro, sino también un reflejo del carácter abierto y vibrante de Ámsterdam: un lugar donde la historia, la cultura y la vida cotidiana se entrelazan en un solo espacio.
Precio: Gratis
Ubicación de Ámsterdam
4.- PALACIO REAL
En plena Plaza Dam, uno de los lugares con más ambiente de Ámsterdam, se encuentra el Palacio Real (Koninklijk Paleis Amsterdam), un edificio que suele sorprender a quienes visitan la ciudad por primera vez. Su fachada elegante impone desde fuera, pero lo mejor está al cruzar sus puertas.
Este palacio fue construido en el siglo XVII como ayuntamiento, en una época en la que Ámsterdam era una de las ciudades más ricas y poderosas de Europa. Con el tiempo pasó a convertirse en residencia de la familia real neerlandesa y, aunque hoy no es su vivienda habitual, sigue utilizándose para actos oficiales y recepciones importantes.
Durante la visita podréis recorrer enormes salas decoradas con mármol, esculturas y obras de arte que cuentan la historia y el esplendor de la ciudad. El Salón de los Ciudadanos es, sin duda, uno de los espacios que más impresionan, junto a las salas adornadas con mapas antiguos y símbolos del comercio marítimo que hizo prosperar a Ámsterdam.
Si estáis recorriendo la ciudad y os apetece hacer una parada cultural entre canales y museos, el Palacio Real es una visita muy recomendable. Ideal para conocer un poco más del pasado de los Países Bajos y disfrutar de uno de los edificios más emblemáticos de la capital.
Precio: 13,50€ (incluye audioguia)
Interior del Palacio Real
5.- CASA MUSEO DE ANA FRANK
A orillas del tranquilo canal Prinsengracht, en el pintoresco barrio de Jordaan, se encuentra uno de los lugares más conmovedores y visitados de Ámsterdam: la Casa de Ana Frank. Este museo, instalado en el edificio donde se ocultó la familia Frank durante la ocupación nazi, es una visita imprescindible para quienes desean comprender de cerca uno de los capítulos más dolorosos de la historia europea.
En la parte trasera de la vivienda -conocida como "la casa de atrás"-, Ana Frank y su familia permanecieron escondidos durante más de dos años, junto a otras cuatro personas. Durante ese tiempo, Ana escribió su famoso diario, en el que relató su vida en el encierro con una sensibilidad que ha conmovido al mundo entero. Tras la guerra, su padre, Otto Frank, el único superviviente del grupo, decidió publicar los escritos de su hija, dando origen al célebre Diario de Ana Frank.
Durante la visita podréis recorrer las estrechas habitaciones del escondite y ver objetos originales, incluido el diario auténtico de Ana. En la entrada se ofrece un folleto en varios idiomas -entre ellos español- que explica la historia del lugar y los espacios más relevantes del recorrido.
Para asegurar la visita, es muy recomendable reservar las entradas con antelación a través de la página oficial del museo. Las entradas están organizadas por franjas horarias, lo que permite una experiencia más tranquila. Ten en cuenta que, de 9:00 a 15:30, solo pueden acceder quienes hayan comprado su ticket online, mientras que a partir de esa hora se permite también la venta directa en taquilla (sujeta a disponibilidad).
El museo abre todos los días, de 9:00 a 22:00 horas entre abril y octubre, y hasta las 19:00 el resto del año. Debido a la alta demanda, conviene planificar la visita con tiempo.
Más que un museo, la Casa de Ana Frank es un espacio de reflexión y memoria, un lugar que invita a recordar el valor de la libertad y la importancia de la tolerancia.
Precio: 16,50€
Museo de Anna Frank
6.- RIJKSMUSEUM
Entre los márgenes del Museumplein, en pleno corazón cultural de Ámsterdam, se alza el majestuoso Rijksmuseum, el Museo Nacional de los Países Bajos y una de las instituciones artísticas más prestigiosas de Europa. Con más de dos millones de visitantes cada año, este museo es una parada obligatoria para quienes desean sumergirse en la historia y el arte neerlandés.
En su interior podréis recorrer siglos de creación artística, desde la Edad Media hasta el siglo XX. Las colecciones incluyen esculturas, cerámicas, mobiliario, grabados y una impresionante muestra de porcelanas de Delft, pero el verdadero atractivo reside en su extraordinaria galería de pintura. Aquí podréis admirar algunas de las obras maestras del Siglo de Oro holandés, como La lechera de Johannes Vermeer y La ronda de noche de Rembrandt van Rijn, una de las pinturas más emblemáticas del mundo.
Para quienes deseen una experiencia más profunda, es posible reservar una visita guiada en español con un experto en Historia del Arte que os ayudará a comprender el contexto y los secretos de las obras más destacadas. Si preferís recorrerlo a vuestro ritmo, podéis adquirir la entrada online y alquilar una audioguía dentro del museo para no perder detalle.
El Rijksmuseum abre todos los días de 9:00 a 17:00 horas, y suele haber menos afluencia a primera hora de la mañana o a última de la tarde.
Con su arquitectura monumental, su ambiente sereno y su colección inigualable, el Rijksmuseum es más que un museo: es una auténtica lección viva de historia, cultura y belleza neerlandesa.
Precio: 25€
Rijksmuseum
7.- MUSEO VAN GOGH
Ubicado en el Museumplein, a pocos pasos del Rijksmuseum, el Museo Van Gogh es uno de los lugares más visitados y admirados de Ámsterdam. Dedicado por completo a la vida y obra de Vincent van Gogh, este museo alberga la colección más extensa del mundo del artista, convirtiéndose en una parada imprescindible para los amantes del arte y la historia.
Durante la visita podréis seguir un recorrido que traza la evolución del pintor, desde sus primeros trabajos más sombríos hasta sus vibrantes lienzos llenos de color y emoción. Entre las obras más destacadas podréis admirar cuadros icónicos como Los girasoles, El dormitorio en Arlés o Los comedores de patatas, además de numerosos autorretratos que reflejan la intensidad y sensibilidad de su mirada.
El museo también ofrece un acercamiento a su vida personal, mostrando cartas originales escritas a su hermano Theo, bocetos y objetos que ayudan a comprender la mente creativa y atormentada de uno de los artistas más influyentes de todos los tiempos. Además, la exposición se complementa con obras de contemporáneos suyos como Gauguin, Monet o Toulouse-Lautrec, lo que permite contextualizar mejor su legado dentro del arte moderno europeo.
Para aprovechar la visita al máximo, os recomendamos reservar las entradas con antelación desde la web oficial, ya que el acceso es por horario y las plazas suelen agotarse rápidamente. También podéis alquilar una audioguía en español, muy útil para descubrir detalles y anécdotas sobre cada etapa de su vida.
El Museo Van Gogh abre todos los días de 9:00 a 18:00 horas, ampliando su horario hasta las 21:00 los viernes y sábados.
Más que un museo, este espacio es una experiencia emocional: un viaje íntimo por la mente y el corazón de Van Gogh, donde cada pincelada os acercará un poco más al alma del artista.
Precio: 25€
Museo de Van Gogh
8.- LOS CANALES DE ÁMSTERDAM
Pocas cosas representan mejor a Ámsterdam que sus canales. Con más de 100 kilómetros de vías fluviales, 1.500 puentes y unas 90 islas, este entramado de agua da forma a la identidad de la ciudad y le confiere ese encanto único que enamora a quien la visita.
Declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, los canales más emblemáticos -Herengracht, Keizersgracht y Prinsengracht- fueron trazados en el siglo XVII durante la Edad de Oro neerlandesa. A lo largo de sus orillas podréis admirar elegantes casas de comerciantes con fachadas estrechas y frontones decorativos, antiguas iglesias, cafés acogedores y pintorescos puentes que se iluminan al caer la noche, creando una atmósfera mágica.
La mejor manera de descubrirlos es, sin duda, desde el agua. Podréis hacer un crucero en barco que os llevará por los canales principales mientras conocéis su historia, o alquilar una pequeña embarcación para explorarlos a vuestro ritmo. Si preferís algo más tranquilo, también podéis recorrerlos a pie o realizar unTour en bicicleta, cruzando los puentes y disfrutando de las vistas desde cada rincón.
Durante el invierno, si las temperaturas bajan lo suficiente, algunos tramos llegan a congelarse, y los habitantes salen a patinar sobre el hielo, ofreciendo una estampa que parece sacada de un cuadro.
Si queréis realizar un paseo en barco por alguno de los canales mas grandes de Ámsterda, os recomiendo el siguiente Tour por los canales de Ámsterdam.
Sea de día o de noche, en verano o en invierno, los canales de Ámsterdam son el corazón que late bajo la ciudad: un reflejo de su historia, su ingenio y su belleza intemporal.
Precio: Gratis
Canales de Ámsterdam
9.- KALVERSTRAAT
Si buscáis compras, vida urbana y ambiente local, la Kalverstraat es una visita imprescindible en Ámsterdam. Esta calle peatonal, situada en pleno centro, es una de las vías comerciales más concurridas y famosas de la ciudad, donde podréis pasear entre tiendas de moda, boutiques internacionales, grandes almacenes y pequeños comercios con productos típicos neerlandeses.
A lo largo de la Kalverstraat encontraréis de todo: desde marcas reconocidas hasta curiosos puestos de souvenirs, cafés donde hacer una pausa y pastelerías para probar delicias locales como stroopwafels o poffertjes. La calle conecta lugares emblemáticos, como la Plaza Dam, y permite recorrer cómodamente el corazón histórico de Ámsterdam mientras os sumergís en su ritmo cotidiano.
Además de las compras, la Kalverstraat es perfecta para observar la vida urbana de la ciudad: músicos callejeros, artistas, turistas y locales se mezclan creando un ambiente animado y vibrante, especialmente durante fines de semana y en temporada alta.
Si queréis vivir la experiencia completa, podréis combinar la visita con un paseo por las calles adyacentes, donde se encuentran tiendas de diseño, galerías y cafés con encanto que muchas veces pasan desapercibidos.
En definitiva, la Kalverstraat no es solo un lugar para ir de compras, sino un punto de encuentro donde sentir la energía de Ámsterdam y descubrir un lado más moderno y dinámico de la ciudad.
Precio: Gratis
Kalverstraat
10.- BARRIO ROJO
El Barrio Rojo de Ámsterdam, conocido localmente como De Wallen, es uno de los lugares más famosos -y a la vez más controvertidos- de la ciudad. Situado en pleno centro histórico, muy cerca de la estación central, este barrio despierta la curiosidad de casi todos los viajeros que visitan la capital neerlandesa.
Lejos de ser solo una zona dedicada a la prostitución, el Barrio Rojo es uno de los barrios más antiguos de Ámsterdam y un lugar lleno de contrastes. Entre canales, calles empedradas y casas estrechas con luces rojas en sus escaparates, conviven cafeterías históricas, bares, galerías de arte y edificios tan emblemáticos como la Oude Kerk, la iglesia más antigua de la ciudad.
Pasear por De Wallen permite entender mejor la mentalidad abierta y pragmática de los Países Bajos. Aquí la prostitución es legal y está regulada, algo que sorprende a muchos visitantes, pero que forma parte de la historia y la identidad del barrio. Eso sí, es importante recorrer la zona con respeto: está totalmente prohibido hacer fotos a las trabajadoras y el ambiente, especialmente por la noche, puede ser muy animado.
Durante el día, el Barrio Rojo muestra una cara mucho más tranquila y resulta ideal para pasear sin prisas, descubrir tiendas curiosas o sentarse en alguna terraza junto al canal. Por la noche, el ambiente cambia y las calles se llenan de visitantes atraídos por sus luces, bares y locales nocturnos.
Si os interesa conocer el lado más alternativo de Ámsterdam y entender una parte importante de su cultura urbana, el Barrio Rojo es una visita imprescindible. Un lugar que genera opiniones muy distintas, pero que refleja como pocos el carácter libre y diverso de la ciudad.
Precio: Gratis
El barrio rojo
11.- LAS 9 CALLES
Entre los canales más bonitos del centro de Ámsterdam se esconde una de las zonas con más encanto de la ciudad: Las 9 Calles, conocidas como De Negen Straatjes. Este pequeño entramado de calles conecta los principales canales del cinturón histórico y es el lugar perfecto para perderse sin rumbo.
Las 9 Calles están formadas por tres calles paralelas cortadas por otros tres canales, lo que da lugar a nueve pequeñas vías llenas de personalidad. Aquí encontraréis tiendas independientes, boutiques de moda, comercios vintage, librerías, galerías de arte y cafés con mucho estilo, muy alejados de las grandes cadenas comerciales.
Pasear por esta zona es uno de los planes más agradables que hacer en Ámsterdam, especialmente si os gusta curiosear, hacer fotos o sentaros a tomar un café junto al canal. Cada calle tiene su propio ambiente y siempre hay algún rincón especial que llama la atención.
Además, Las 9 Calles están rodeadas de algunos de los puntos más visitados de la ciudad, como la Casa de Ana Frank o el Palacio Real, por lo que encajan perfectamente en cualquier ruta a pie por el centro. Es una zona ideal para hacer una pausa entre visitas culturales o para buscar un recuerdo original del viaje.
Si queréis conocer una Ámsterdam más auténtica, creativa y tranquila, alejada del turismo más masivo, Las 9 Calles son una parada imprescindible.
Precio: Gratis
Las 9 calles
12.- ESTACIÓN CENTRAL
La Estación Central de Ámsterdam (Amsterdam Centraal) es uno de esos lugares que todo viajero pisa casi sin darse cuenta, pero que forman parte esencial de la experiencia de la ciudad. Ubicada entre el casco histórico y el río IJ, es el principal nudo de transporte y uno de los puntos más animados de la capital neerlandesa.
El edificio, inaugurado a finales del siglo XIX, destaca por su imponente arquitectura de estilo neorrenacentista. Fue diseñado por Pierre Cuypers, el mismo arquitecto que firmó el Rijksmuseum, y su fachada es una de las imágenes más reconocibles de Ámsterdam. Merece la pena detenerse un momento antes de entrar o al salir para observar los detalles y el constante movimiento que la rodea.
Desde la estación es muy sencillo desplazaros al centro de la ciudad. Aquí confluyen trenes nacionales e internacionales, metro, tranvías y autobuses, además de los ferris gratuitos que cruzan el río hacia la zona norte. Gracias a su ubicación, también es un punto perfecto para comenzar a recorrer el centro histórico a pie.
En el interior encontraréis todo lo necesario para una primera toma de contacto con la ciudad: supermercados, tiendas, cafeterías y restaurantes rápidos. Sin embargo, lo más recomendable es salir cuanto antes y empezar a explorar, ya que nada más cruzar sus puertas os encontraréis con bicicletas, canales y el ambiente tan característico de Ámsterdam.
Ya sea como punto de llegada, de despedida o simplemente como lugar de paso, la Estación Central es mucho más que una estación. Es una puerta de entrada a la ciudad y el inicio de muchas aventuras por Ámsterdam.
Precio: Gratis
Estación central
13.- FACHADAS DE EDIFICIOS
Uno de los detalles que más llaman la atención al pasear por Ámsterdam son sus fachadas estrechas y coloridas, alineadas junto a los canales como si formaran una postal perfecta. Estas casas, tan características de la ciudad, aportan personalidad y encanto a cada barrio y convierten cualquier paseo en una experiencia visual.
Las fachadas de colores no son solo una cuestión estética. Muchas de ellas reflejan la historia de la ciudad y de sus antiguos habitantes. En el pasado, los colores y detalles decorativos servían para identificar el oficio de quienes vivían en cada casa o para diferenciar las viviendas cuando aún no existía un sistema de numeración.
Paseando por zonas como el anillo de canales, Jordaan o cerca de Las 9 Calles, es fácil encontrar casas de tonos ocres, verdes, azules o rojos, muchas con frontones escalonados o inclinados hacia delante, diseñados así para facilitar el transporte de mercancías desde los barcos. Cada fachada parece contar su propia historia.
Las fachadas reflejadas en los canales, especialmente al amanecer o al atardecer, ofrecen algunas de las imágenes más bonitas de la ciudad.
Sin necesidad de entrar en ningún museo ni seguir una ruta concreta, las fachadas de colores forman parte del encanto diario de Ámsterdam. Un paseo sin prisas es suficiente para descubrir por qué la ciudad es considerada una de las más fotogénicas de Europa.
Precio: Gratis
Fachadas de colores
14.- MERCADO DE LAS FLORES
El Mercado de Flores de Ámsterdam (Bloemenmarkt) es uno de esos lugares que capturan la esencia de la ciudad al instante. Situado a orillas del canal Singel, entre barcos y coloridos escaparates, este mercado ofrece un festín de aromas y colores con sus tulipanes, bulbos y flores típicas de los Países Bajos. Más allá de las flores, es un lugar ideal para descubrir souvenirs tradicionales, productos locales y el ambiente animado de los comerciantes y visitantes que pasean por sus pasarelas flotantes. Una parada imprescindible para quienes quieren vivir un pedacito del espíritu más auténtico de Ámsterdam.
Precio: Gratis
Mercado de flores
15.- PUNTOS DE INTERÉS EN ÁMSTERDAM
A continuación, os dejo la ubicación de los puntos de interés para visitar en vuestro viaje a Ámsterdam.